Opinión · Investigación

Educación Continua: La Brújula de las Universidades Latinoamericanas frente a la IA y la Demanda Laboral

Un estudio exploratorio, en la Educación Continua, con directivos de 30 instituciones universitarias, revela una alta intención de innovación y la “paradoja digital” que frena la adopción estratégica de la IA.

71,9%
dispuesto a incorporar IA para mejorar la experiencia en clases

90,6%
con intención de innovar en diseño de propuestas formativas

85%
abierto a alianzas con empresas tecnológicas para cocrear programas

El sistema educativo universitario en América Latina enfrenta una transformación radical. Factores como el escenario post pandemia, las nuevas exigencias del mercado laboral y el vertiginoso desarrollo de la Inteligencia Artificial se han convertido en variables de alta preocupación para las instituciones, especialmente en la Educación Continua universitaria.

Las sociedades latinoamericanas han visto a la profesionalización como la esperanza de acceso a movilidad social y aumento de ingresos, vía educación formal terciaria. Considerando esta dinámica, ha irrumpido con fuerza la Educación Continua universitaria, impulsada por el concepto de Life Long Learning (aprendizaje para toda la vida), manifestándose como una necesidad urgente para que el mercado laboral latinoamericano cree o complemente nuevos conocimientos y habilidades en las personas.

En el estudio exploratorio que realizamos, se encuestó a directivos de Educación Continua de 30 universidades de 8 países latinoamericanos, buscando levantar posturas y expectativas sobre la institucionalidad de la educación continua y su relación con el entorno productivo. Los resultados entregan un panorama relativamente claro: las instituciones universitarias están listas para el cambio, pero deben resolver dilemas estratégicos para mantener su relevancia.


La Paradoja Digital: ¿Listos para la IA en el Aula, pero no en el Plan Estratégico?

El impacto de la tecnología en la educación será amplio y acelerado, propiciando la convergencia de la enseñanza-aprendizaje digital. El estudio revela una disposición favorable de un 71.9% de los encuestados a incorporar la Inteligencia Artificial para mejorar la experiencia en clases. De hecho, el 50% la usaría específicamente para obtener reportes automáticos de alumnos, monitoreando la frecuencia de participación, las asignaturas con mayor atención o el seguimiento de resultados en tiempo real.

Sin embargo, aquí surge la paradoja del aprendizaje digital: mientras existe esta clara intención de mejorar la experiencia del aula mediante la IA, el 25% de los líderes encuestados advierte que el tema de la inteligencia artificial no está contemplado en sus planes estratégicos institucionales. No incorporar de forma deliberada acciones institucionalizadas que fomenten la IA, evidentemente ralentiza el uso activo de estas tecnologías para ofrecer experiencias de aprendizaje más personalizadas y eficientes.


Innovación y Alianzas: La Velocidad de Respuesta al Mercado

Las Universidades deben mejorar, en la Educación Continua, la capacidad de ofrecer respuestas rápidas, flexibles e innovadoras a las demandas del mercado laboral. La capacidad de articulación con el mercado laboral es el principal factor de éxito. La gran mayoría de los directivos están dispuestos a asumir esta velocidad: el 90.6% respondió positivamente a la intención de innovar en el diseño e implementación de propuestas formativas, enfocándose en reestructurar la gestión de la oferta académica.

Dado que la innovación no siempre es efectiva de manera interna (inside-out), la colaboración con el sector privado se vuelve esencial para suplir debilidades como la velocidad de respuesta o la disponibilidad tecnológica. El 85% de los encuestados considera que su institución tiene una disposición positiva a realizar asociaciones con empresas de tecnología para cocrear o codiseñar programas de educación continua. Esta estrategia puede traducirse en currículos adaptados, microcredenciales y certificaciones progresivas, alineándose con la promoción de oportunidades de aprendizaje durante toda la vida.


Educación Continua: Un Modelo Centrado en la Demanda y el Participante

Los datos confirman que la Educación Continua sintoniza con el sector productivo: el 68.8% de los participantes de educación continua provienen del sector privado. Estos estudiantes demandan flexibilidad, adaptabilidad y contenidos de aplicación inmediata. Además, los programas que generan mayores ingresos para las universidades son las diplomaturas, con un 59.4% de las respuestas.

Frente a la necesidad de carreras cortas y programas especializados, el 81.3% de los encuestados considera necesario generar o difundir la estrategia de crear centros o institutos técnicos bajo la gestión universitaria. Esta disposición busca masificar y democratizar la formación profesional y práctica. Además, se está gestando un giro radical en el modelo académico: el potencial estudiante busca participar en el diseño de su propia trayectoria formativa. Un 53.1% de los líderes educativos encuestados tiene previsto gestionar un sistema flexible que permita al propio alumno construir su ruta de aprendizaje.


El Reto del Docente Continuo

El rol docente en Educación Continua exige una articulación constante con las demandas del mercado, requiriendo que los profesores tengan un recorrido profesional importante en las materias que dictan. Si bien el 65.6% de los encuestados reportó una participación de los docentes en la generación de propuestas formativas innovadoras, existe una debilidad crítica en la formación interna. El 44% de las universidades no han constituido un programa de formación para académicos focalizado específicamente en Educación Continua, limitando la capacidad de los docentes para integrar metodologías innovadoras y herramientas educacionales vanguardistas. La Gobernanza digital universitaria es crucial para asegurar una experiencia personalizada, transformando la gestión académica y la creación ética de contenidos.

La Educación Continua, al articularse como un modelo diferenciador que contempla la interacción constante de las dinámicas del entorno, debe dejar de ser vista como un brazo operativo autofinanciado pero que genere ingresos complementarios a la gestión institucional, y consolidarse de manera estratégica como un catalizador de las señales y demandas del entorno. Es el termómetro de cualquier universidad que persigue medir las necesidades de su entorno en tiempo real, garantizando la formación actualizada que requiere la sociedad para el siglo XXI.

Olivares & Saavedra · 2025

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Sobre los autores
GH
Guillermo Olivares Heyl
Ingeniero Comercial de la Universidad Diego Portales y Magíster en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile. Profesor de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Diego Portales e integrante del Comité Ejecutivo de la Red Universitaria de Educación Continua chilena.

guillermo.olivares@mail.udp.cl

MS
Manuel Saavedra Martínez
Economista y Magíster en Relaciones Laborales de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Coordinador de Desarrollo Docente de la Dirección de Educación Continua y docente de las capacitaciones a profesores de educación continua de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

msaavedra@pucp.edu.pe